Correo electrónico
Hoax
Los bulos o hoax (en inglés, engaño), son relativamente frecuentes en Internet, y suelen ser difundidos a través del correo electrónico. Son cadenas formadas por envíos y reenvíos de correos electrónicos.
¿Cómo funcionan?
A veces difunden supuestas noticias que intentan despertar nuestra sensibilidad, como personas que necesitan urgentemente una donación de órganos, o niños ingresados que precisan una transfusión de sangre urgente.
En muchas ocasiones se trata del intento de difusión de noticias falsas (como los imanes cancerígenos de nevera de nuestro amigo Berto), de la difusión de rumores o bulos sobre empresas o productos muy conocidos, o sobre noticias que tradicionalmente han generado dudas o rumores.
¿Qué pretenden?
En algunos casos difamar o fomentar la mala imagen de una empresa o de una persona conocida. En otros, simplemente sobrecargar los servidores de correo o bloquear la centralita telefónica de un hospital o de una empresa. A veces lo único que persiguen es generar confusión o difundir noticias falsas.
Spam
“SPAM” era una marca de carne enlatada que los soldados norteamericanos recibían por correo de sus familiares durante la Segunda Guerra Mundial.
El spam (en inglés, correo basura) hace referencia a mensajes no solicitados, principalmente de tipo publicitario, y enviados de forma masiva. La forma de envío más utilizada es el correo electrónico, pero también puede presentarse por programas de mensajería instantánea o redes sociales.
¿Qué pretenden?
En muchas ocasiones el correo basura contiene un fichero adjunto o un enlace a una página web. Si accedemos a cualquiera de los dos es muy probable que nuestro ordenador se infecte con algún tipo de malware.
viernes, 27 de enero de 2017
Protege al usar wifi pública
Riesgos
Cuando nos conectamos a una red WiFi pública desconocemos quién es el administrador o qué medidas de seguridad utiliza para impedir acciones malintencionadas de otros usuarios conectados.
Robo de datos transmitidos. Si la conexión la realizamos sin contraseña, lo que conocemos como red “abierta”, los datos que transmitimos pueden ser leídos por cualquiera, tanto el administrador como otros usuarios conectados a la red. La información está expuesta a cualquiera que sepa cómo leerla, y para ello no es necesario tener unos conocimientos técnicos muy elevados.
Si el sistema nos pide una contraseña y aparece un candado, como “red protegida”, la información se transmite de forma cifrada. No obstante, esto está condicionado por el sistema de seguridad utilizado y la contraseña escogida. De menor a mayor seguridad, los sistemas son WEP, WPA y WPA2.
Recomendaciones de seguridad
Cortafuegos. Es muy importante tener instalado y habilitado un cortafuegos que no permita las conexiones entrantes a nuestro equipo por parte de otros usuarios de la red. Muchos sistemas operativos actuales permiten escoger el modo de funcionamiento del cortafuegos cada vez que nos conectamos a una nueva red WiFi.
En Windows, en “Centro de redes y recursos compartidos” encontramos dos configuraciones. ‘Pública’ es la que debemos seleccionar en las redes ajenas, y ‘Privada’ aquella a utilizar en redes de total confianza, como la de nuestra casa o la del trabajo.
Sistema antivirus. Algunas aplicaciones antivirus pueden no solo identificar y detener software malintencionado destinado a nuestro equipo, sino también detectar y bloquear intentos de ataque a nuestro terminal.
Como siempre, es fundamental que lo mantengamos permanentemente actualizado.
Parches de seguridad. Las aplicaciones y los servicios de nuestros dispositivos pueden contener fallos de seguridad que un atacante utilizará para ganar acceso a nuestro equipo.
Consejos finales
Las conexiones WiFi son una importante tecnología hoy en día, sin embargo, hay ciertas recomendaciones que debemos recordar:
Las redes públicas pueden ponernos en peligro. Tanto el administrador como alguno de los usuarios conectados pueden utilizar técnicas para robarnos información.
Si vamos a conectarnos, es preferible acceder a una red con seguridad WPA o WPA2. Las redes abiertas y con seguridad WEP son totalmente inseguras.
Si vamos a usar una red pública, deshabilitar cualquier proceso de sincronización de nuestro equipo.
Tras la conexión, eliminar los datos de la red memorizados por nuestro equipo.
Mantener siempre el equipo actualizado, con el antivirus instalado correctamente y si es posible, hacer uso de un cortafuegos.
No iniciar sesión (usuario/contraseña) en ningún servicio mientras estemos conectados a una red pública.
No realizar trámites a través de estas redes: compras online, bancarios, etc.
Confirmar que se visitan sitios que comiencen por HTTPS para que la información viaje cifrada y no puedan interceptar la que intercambiamos.
Cuando nos conectamos a una red WiFi pública desconocemos quién es el administrador o qué medidas de seguridad utiliza para impedir acciones malintencionadas de otros usuarios conectados.
Robo de datos transmitidos. Si la conexión la realizamos sin contraseña, lo que conocemos como red “abierta”, los datos que transmitimos pueden ser leídos por cualquiera, tanto el administrador como otros usuarios conectados a la red. La información está expuesta a cualquiera que sepa cómo leerla, y para ello no es necesario tener unos conocimientos técnicos muy elevados.
Si el sistema nos pide una contraseña y aparece un candado, como “red protegida”, la información se transmite de forma cifrada. No obstante, esto está condicionado por el sistema de seguridad utilizado y la contraseña escogida. De menor a mayor seguridad, los sistemas son WEP, WPA y WPA2.
Recomendaciones de seguridad
Cortafuegos. Es muy importante tener instalado y habilitado un cortafuegos que no permita las conexiones entrantes a nuestro equipo por parte de otros usuarios de la red. Muchos sistemas operativos actuales permiten escoger el modo de funcionamiento del cortafuegos cada vez que nos conectamos a una nueva red WiFi.
En Windows, en “Centro de redes y recursos compartidos” encontramos dos configuraciones. ‘Pública’ es la que debemos seleccionar en las redes ajenas, y ‘Privada’ aquella a utilizar en redes de total confianza, como la de nuestra casa o la del trabajo.
Sistema antivirus. Algunas aplicaciones antivirus pueden no solo identificar y detener software malintencionado destinado a nuestro equipo, sino también detectar y bloquear intentos de ataque a nuestro terminal.
Como siempre, es fundamental que lo mantengamos permanentemente actualizado.
Parches de seguridad. Las aplicaciones y los servicios de nuestros dispositivos pueden contener fallos de seguridad que un atacante utilizará para ganar acceso a nuestro equipo.
Consejos finales
Las conexiones WiFi son una importante tecnología hoy en día, sin embargo, hay ciertas recomendaciones que debemos recordar:
Las redes públicas pueden ponernos en peligro. Tanto el administrador como alguno de los usuarios conectados pueden utilizar técnicas para robarnos información.
Si vamos a conectarnos, es preferible acceder a una red con seguridad WPA o WPA2. Las redes abiertas y con seguridad WEP son totalmente inseguras.
Si vamos a usar una red pública, deshabilitar cualquier proceso de sincronización de nuestro equipo.
Tras la conexión, eliminar los datos de la red memorizados por nuestro equipo.
Mantener siempre el equipo actualizado, con el antivirus instalado correctamente y si es posible, hacer uso de un cortafuegos.
No iniciar sesión (usuario/contraseña) en ningún servicio mientras estemos conectados a una red pública.
No realizar trámites a través de estas redes: compras online, bancarios, etc.
Confirmar que se visitan sitios que comiencen por HTTPS para que la información viaje cifrada y no puedan interceptar la que intercambiamos.
jueves, 26 de enero de 2017
Sobre tus conexiones
Protege tu wifi
¿Qué riesgos hay en que alguien utilice nuestra WiFi?
Tener la WiFi abierta implica tener nuestra conexión a Internet compartida, además de otros riesgos:
Reducción del ancho de banda. Dependiendo del número de dispositivos intrusos y del uso que hagan de la red, pueden llegar a impedir la conexión de nuestros equipos.
Robo de la información transmitida. Una configuración inadecuada de nuestra red inalámbrica puede permitir a un atacante robar la información que transmitimos.
Conexión directa con nuestros dispositivos. Un intruso con los conocimientos suficientes, ayudado por un problema de seguridad o una instalación sin la seguridad apropiada, podría acceder a los equipos conectados a la red. Esto implicaría darle acceso a toda nuestra información.
Responsabilidad ante acciones ilícitas. Cuando contratamos una conexión a Internet con un proveedor de servicios, ésta queda asociada a nosotros, asignándole una dirección IP que nos identifica dentro de Internet. Cualquier acción realizada desde esa dirección IP lleva a la persona que contrata el servicio: nosotros.
¿Cómo protegernos?
Si queremos minimizar la probabilidad de ser víctimas de un ataque que pueda poner en riesgo nuestra red WiFi debemos comprobar su configuración de seguridad.
La configuración por defecto del router no siempre es la más apropiada.
El router debe incorporar al menos el protocolo WPA entre sus medidas de seguridad. Si es anterior a esta opción de seguridad debemos sustituirlo. Para conocer qué protocolo utiliza, lo primero es acceder a la configuración de nuestro router. Si no sabemos cómo hacerlo, podemos consultar el manual o buscar información sobre nuestro modelo en Internet.
¿Cómo detectar a un intruso?
Una de las formas de saber si alguien está utilizando nuestra WiFi es apagar completamente todos nuestros equipos y comprobar el parpadeo de las luces del router. Si continúan parpadeando es posible que otras personas estén utilizando nuestra conexión sin nuestro consentimiento.
Además, podemos revisar el estado de nuestra red fácilmente: desde un PC con Windows podemos descargar y utilizar Wireless Network Watcher y desde un dispositivo con Android, la aplicación ezNetScan.
Consejos finales
Aunque nos parezca que estas cosas solo les pasan a los demás y que nuestra red WiFi nunca va a ser objetivo de un atacante, debemos ser prudentes y mejorar nuestro sistema de seguridad. Que un intruso utilice nuestra WiFi puede causarnos, además de incómodos fallos de funcionamiento, importantes problemas con la justicia.
Sólo necesitamos ponernos al día y aplicar unas recomendaciones básicas:
Mejorar el cifrado de la red a WPA2.
Cambiar las claves por defecto, tanto de la red como la del acceso al panel de control, y utilizar siempre claves robustas.
Verificar periódicamente quién se conecta a nuestra red. Con la aplicación adecuada podemos comprobar que se están conectando a nuestra red sólo nuestros dispositivos.
¿Qué riesgos hay en que alguien utilice nuestra WiFi?
Tener la WiFi abierta implica tener nuestra conexión a Internet compartida, además de otros riesgos:
Reducción del ancho de banda. Dependiendo del número de dispositivos intrusos y del uso que hagan de la red, pueden llegar a impedir la conexión de nuestros equipos.
Robo de la información transmitida. Una configuración inadecuada de nuestra red inalámbrica puede permitir a un atacante robar la información que transmitimos.
Conexión directa con nuestros dispositivos. Un intruso con los conocimientos suficientes, ayudado por un problema de seguridad o una instalación sin la seguridad apropiada, podría acceder a los equipos conectados a la red. Esto implicaría darle acceso a toda nuestra información.
Responsabilidad ante acciones ilícitas. Cuando contratamos una conexión a Internet con un proveedor de servicios, ésta queda asociada a nosotros, asignándole una dirección IP que nos identifica dentro de Internet. Cualquier acción realizada desde esa dirección IP lleva a la persona que contrata el servicio: nosotros.
¿Cómo protegernos?
Si queremos minimizar la probabilidad de ser víctimas de un ataque que pueda poner en riesgo nuestra red WiFi debemos comprobar su configuración de seguridad.
La configuración por defecto del router no siempre es la más apropiada.
El router debe incorporar al menos el protocolo WPA entre sus medidas de seguridad. Si es anterior a esta opción de seguridad debemos sustituirlo. Para conocer qué protocolo utiliza, lo primero es acceder a la configuración de nuestro router. Si no sabemos cómo hacerlo, podemos consultar el manual o buscar información sobre nuestro modelo en Internet.
¿Cómo detectar a un intruso?
Una de las formas de saber si alguien está utilizando nuestra WiFi es apagar completamente todos nuestros equipos y comprobar el parpadeo de las luces del router. Si continúan parpadeando es posible que otras personas estén utilizando nuestra conexión sin nuestro consentimiento.
Además, podemos revisar el estado de nuestra red fácilmente: desde un PC con Windows podemos descargar y utilizar Wireless Network Watcher y desde un dispositivo con Android, la aplicación ezNetScan.
Consejos finales
Aunque nos parezca que estas cosas solo les pasan a los demás y que nuestra red WiFi nunca va a ser objetivo de un atacante, debemos ser prudentes y mejorar nuestro sistema de seguridad. Que un intruso utilice nuestra WiFi puede causarnos, además de incómodos fallos de funcionamiento, importantes problemas con la justicia.
Sólo necesitamos ponernos al día y aplicar unas recomendaciones básicas:
Mejorar el cifrado de la red a WPA2.
Cambiar las claves por defecto, tanto de la red como la del acceso al panel de control, y utilizar siempre claves robustas.
Verificar periódicamente quién se conecta a nuestra red. Con la aplicación adecuada podemos comprobar que se están conectando a nuestra red sólo nuestros dispositivos.
Pagos online
Escoger una tienda segura
Cuando vamos a realizar pagos por Internet, tenemos que fijarnos que la web donde vamos a introducir la información para el pago disponga de ciertas medidas de seguridad.
Un sitio web es seguro para realizar compras si garantiza al menos que la información que intercambiamos con la página web se transmite protegida y a salvo de las miradas curiosas de un atacante.
Escoger el método de pago adecuado
Existen diferentes opciones para pagar por Internet, ya sea en tiendas online o entre particulares. Debemos elegir la más apropiada según el tipo de compra, confianza en la tienda online, etc.
Tarjeta de crédito ó débito
Usar estas tarjetas para el pago es cómodo y rápido, ya que se realiza con la información contenida en la propia tarjeta, es inmediato y puede ser muy seguro. Sin embargo, no es el mejor método si tenemos alguna duda sobre la fiabilidad de la web, ya que estamos proporcionando toda la información necesaria para realizar compras.
Las plataformas de pago
Éstos son servicios independientes que actúan como intermediarios entre nosotros y el vendedor. La de mayor uso es PayPal.
La principal ventaja de estas plataformas es que el propietario de la tienda no tiene acceso a nuestros datos de la tarjeta de crédito, además estas entidades regulan los cobros y pagos, actuando como mediadores en errores y posibles fraudes. Sin embargo, dado que vamos a proporcionar a estas plataformas nuestros datos bancarios (tarjeta o cuenta), debemos informarnos de las medidas de seguridad y de qué garantías ofrecen en caso de fraude.
Los servicios de transferencia instantánea
Los servicios como Western Union o MoneyGram son muy útiles cuando se envía dinero a personas conocidas. Es un sistema muy rápido e instantáneo.
Sin embargo, estos servicios están diseñados para enviar dinero, no para gestionar compras y una vez se haya enviado el dinero, la cancelación o el reembolso no son posibles.
Además este tipo de empresas permiten hacer transferencias de dinero de forma anónima, resultando imposible identificar al destinatario en caso de fraude. Los delincuentes lo saben y suelen utilizar estos sistemas para realizar sus estafas. Por este motivo, no deben utilizarse para realizar compras online.
El pago contra reembolso
Esta opción asegura que no se hace el pago hasta que se recibe y verifica el artículo comprado. El inconveniente es que no está siempre aceptada por los vendedores y puede implicar un coste adicional, por lo que debemos informarnos antes de utilizarlo.
Consejos finales
Comprar online en la actualidad es totalmente seguro. Sólo tenemos que tomar algunas precauciones y optar por la forma de pago más adecuada en cada caso:
Busca tiendas online cuya dirección empiece por https y que muestren un candado en la barra de direcciones.
Si tienes dudas sobre la fiabilidad de una tienda online, debes optar por plataformas de pago (por ejemplo PayPal) o pago contra reembolso.
Si la tienda es conocida y fiable, puedes hacer el pago de forma segura mediante tarjeta de crédito, transferencia bancaria o tarjetas prepago.
El uso de empresas de envío de dinero instantáneo no debe utilizarse para las compras por Internet, ya que no permite recuperar el dinero en caso de fraude. Estos envíos son seguros siempre que se envíe dinero a alguien de confianza
Cuando vamos a realizar pagos por Internet, tenemos que fijarnos que la web donde vamos a introducir la información para el pago disponga de ciertas medidas de seguridad.
Un sitio web es seguro para realizar compras si garantiza al menos que la información que intercambiamos con la página web se transmite protegida y a salvo de las miradas curiosas de un atacante.
Escoger el método de pago adecuado
Existen diferentes opciones para pagar por Internet, ya sea en tiendas online o entre particulares. Debemos elegir la más apropiada según el tipo de compra, confianza en la tienda online, etc.
Tarjeta de crédito ó débito
Usar estas tarjetas para el pago es cómodo y rápido, ya que se realiza con la información contenida en la propia tarjeta, es inmediato y puede ser muy seguro. Sin embargo, no es el mejor método si tenemos alguna duda sobre la fiabilidad de la web, ya que estamos proporcionando toda la información necesaria para realizar compras.
Las plataformas de pago
Éstos son servicios independientes que actúan como intermediarios entre nosotros y el vendedor. La de mayor uso es PayPal.
La principal ventaja de estas plataformas es que el propietario de la tienda no tiene acceso a nuestros datos de la tarjeta de crédito, además estas entidades regulan los cobros y pagos, actuando como mediadores en errores y posibles fraudes. Sin embargo, dado que vamos a proporcionar a estas plataformas nuestros datos bancarios (tarjeta o cuenta), debemos informarnos de las medidas de seguridad y de qué garantías ofrecen en caso de fraude.
Los servicios de transferencia instantánea
Los servicios como Western Union o MoneyGram son muy útiles cuando se envía dinero a personas conocidas. Es un sistema muy rápido e instantáneo.
Sin embargo, estos servicios están diseñados para enviar dinero, no para gestionar compras y una vez se haya enviado el dinero, la cancelación o el reembolso no son posibles.
Además este tipo de empresas permiten hacer transferencias de dinero de forma anónima, resultando imposible identificar al destinatario en caso de fraude. Los delincuentes lo saben y suelen utilizar estos sistemas para realizar sus estafas. Por este motivo, no deben utilizarse para realizar compras online.
El pago contra reembolso
Esta opción asegura que no se hace el pago hasta que se recibe y verifica el artículo comprado. El inconveniente es que no está siempre aceptada por los vendedores y puede implicar un coste adicional, por lo que debemos informarnos antes de utilizarlo.
Consejos finales
Comprar online en la actualidad es totalmente seguro. Sólo tenemos que tomar algunas precauciones y optar por la forma de pago más adecuada en cada caso:
Busca tiendas online cuya dirección empiece por https y que muestren un candado en la barra de direcciones.
Si tienes dudas sobre la fiabilidad de una tienda online, debes optar por plataformas de pago (por ejemplo PayPal) o pago contra reembolso.
Si la tienda es conocida y fiable, puedes hacer el pago de forma segura mediante tarjeta de crédito, transferencia bancaria o tarjetas prepago.
El uso de empresas de envío de dinero instantáneo no debe utilizarse para las compras por Internet, ya que no permite recuperar el dinero en caso de fraude. Estos envíos son seguros siempre que se envíe dinero a alguien de confianza
jueves, 19 de enero de 2017
Fraude online
¿Cómo funcionan?
La forma de actuar de los ciberdelincuentes es la siguiente:
Ponen un artículo a la venta con un precio muy inferior al valor real del producto.
Cuando un comprador se pone en contacto con ellos, intentan cobrar por adelantado o forzar que el método de pago sea mediante MoneyGram, Western Union o plataformas similares.
Una vez la víctima ha enviado el dinero, el estafador desaparece sin dejar rastro.
¿Cómo detectarlos?
Existen una serie de características que nos pueden alertar para evitar ser víctimas del engaño:
El precio del artículo es exageradamente barato.
Los correos electrónicos enviados por el vendedor no responden claramente a las preguntas hechas por el comprador y ponen excusas para justificar el retraso del envío, por ejemplo, que se encuentran fuera del país.
Suelen pedir el pago mediante Western Union o similares. A veces, incluso modifican el método de pago tras formalizar la compra. Por ejemplo, aunque en el anuncio se permitía el pago con PayPal, luego nos avisa de que solo aceptan transferencia de dinero mediante, por ejemplo, Western Union.
¿Cómo funciona?
Podemos encontrar este tipo de anuncios en redes sociales, foros o mediante correos electrónicos. En todos los casos, nos ofrecen dinero con unas condiciones inmejorables: bajos tipos de interés y, por lo general, sin comprobación de la solvencia del solicitante.
Cuando un usuario se interesa por estos préstamos, los ciberdelincuentes suelen buscar dos cosas de sus víctimas:
Dinero. Normalmente, informan a la víctima que se le ha concedido el préstamo, pero le indican que debe adelantar una cantidad en concepto de gastos de gestión, un seguro de vida o cualquier otra excusa.
Información. Al tratarse de un préstamo, se solicita a la víctima que envíe sus datos personales para tramitar la solicitud. Por ejemplo, una fotocopia del DNI, el número de la cuenta bancaria, el pasaporte y una foto reciente. Con todos estos datos, los estafadores pueden suplantar la identidad de la víctima.
¿Cómo detectarlos?
Para detectar este tipo de engaños, debemos desconfiar de las ofertas de trabajo que cumplen los siguientes requisitos:
Trabajo muy bien remunerado para un puesto sin cualificación.
Se pide al supuesto empleado que abone una cantidad de dinero por anticipado.
El envío de dinero se realiza normalmente a través de empresas como Western Union o MoneyGram.
Consejos finales
Los delincuentes se han adaptado a las nuevas tecnologías y se mueven sin dificultades en el mundo digital. Por ello, es útil recordar los siguientes consejos:
Sospecha ante ofertas demasiado buenas. Muy probablemente se trata de una estafa.
Evita las transferencias de dinero que no dejen rastro.
No te fies de las transacciones comerciales que traten de cambiar el método de pago.
Evita cualquier tipo de oferta que te solicite dinero por adelantado.
No contestes a este tipo de correos, ni abras ficheros o accedas a enlaces contenidos en ellos.
Evita proporcionar datos personales y bancarios.
La forma de actuar de los ciberdelincuentes es la siguiente:
Ponen un artículo a la venta con un precio muy inferior al valor real del producto.
Cuando un comprador se pone en contacto con ellos, intentan cobrar por adelantado o forzar que el método de pago sea mediante MoneyGram, Western Union o plataformas similares.
Una vez la víctima ha enviado el dinero, el estafador desaparece sin dejar rastro.
¿Cómo detectarlos?
Existen una serie de características que nos pueden alertar para evitar ser víctimas del engaño:
El precio del artículo es exageradamente barato.
Los correos electrónicos enviados por el vendedor no responden claramente a las preguntas hechas por el comprador y ponen excusas para justificar el retraso del envío, por ejemplo, que se encuentran fuera del país.
Suelen pedir el pago mediante Western Union o similares. A veces, incluso modifican el método de pago tras formalizar la compra. Por ejemplo, aunque en el anuncio se permitía el pago con PayPal, luego nos avisa de que solo aceptan transferencia de dinero mediante, por ejemplo, Western Union.
¿Cómo funciona?
Podemos encontrar este tipo de anuncios en redes sociales, foros o mediante correos electrónicos. En todos los casos, nos ofrecen dinero con unas condiciones inmejorables: bajos tipos de interés y, por lo general, sin comprobación de la solvencia del solicitante.
Cuando un usuario se interesa por estos préstamos, los ciberdelincuentes suelen buscar dos cosas de sus víctimas:
Dinero. Normalmente, informan a la víctima que se le ha concedido el préstamo, pero le indican que debe adelantar una cantidad en concepto de gastos de gestión, un seguro de vida o cualquier otra excusa.
Información. Al tratarse de un préstamo, se solicita a la víctima que envíe sus datos personales para tramitar la solicitud. Por ejemplo, una fotocopia del DNI, el número de la cuenta bancaria, el pasaporte y una foto reciente. Con todos estos datos, los estafadores pueden suplantar la identidad de la víctima.
¿Cómo detectarlos?
Para detectar este tipo de engaños, debemos desconfiar de las ofertas de trabajo que cumplen los siguientes requisitos:
Trabajo muy bien remunerado para un puesto sin cualificación.
Se pide al supuesto empleado que abone una cantidad de dinero por anticipado.
El envío de dinero se realiza normalmente a través de empresas como Western Union o MoneyGram.
Consejos finales
Los delincuentes se han adaptado a las nuevas tecnologías y se mueven sin dificultades en el mundo digital. Por ello, es útil recordar los siguientes consejos:
Sospecha ante ofertas demasiado buenas. Muy probablemente se trata de una estafa.
Evita las transferencias de dinero que no dejen rastro.
No te fies de las transacciones comerciales que traten de cambiar el método de pago.
Evita cualquier tipo de oferta que te solicite dinero por adelantado.
No contestes a este tipo de correos, ni abras ficheros o accedas a enlaces contenidos en ellos.
Evita proporcionar datos personales y bancarios.
Sobre el Fraude
Banca electrónica
¿El contenido es sospechoso?
El primer paso para identificar un phishing es valorar el contenido del correo electrónico: hacer una lectura del mismo y extraer de qué va el correo. Por ejemplo, en el caso anterior el tema sería bancario.
Además, es muy habitual en este tipo de phishing que se soliciten en el correo electrónico claves y otros datos de acceso a las cuentas bancarias, práctica que las entidades bancarias legítimas nunca llevarían a cabo.
Estos son ejemplos de temas utilizados por los delincuentes para engañar a sus víctimas. Sin embargo, la inventiva de los delincuentes no tiene fin y aparecen nuevos temas constantemente. Debemos sospechar de correos electrónicos relacionados con dinero o que intenten despertar nuestra curiosidad.
¿La escritura es correcta?
Volviendo al ejemplo del correo electrónico anterior del Banco Martín, podemos ver que, por ejemplo, no se han utilizado tildes y que hay errores gramaticales y de puntuación. Resulta extraño que nuestro banco envíe una comunicación a todos sus clientes con una redacción y ortografía descuidadas.
Los delincuentes que realizan las campañas de estafa suelen ser extranjeros, y deben por tanto traducir sus correos electrónicos al español, en general con errores. Estos errores en la traducción aparecen en forma de:
Fallos semánticos: artículos el ó la intercambiados.
Palabras con símbolos extraños: donde deberían estar palabras acentuadas como por ejemplo: “DescripciÃ□n”. Este caso aparece al intentar escribir vocales acentuadas en un teclado no español.
Frases mal construidas: “Este sistema está construido en la utilización de una pregunta secreta y respuesta”.
¿El enlace es fiable?
La intención de los delincuentes es que pinchemos en un enlace para llevarnos a un sitio web fraudulento. En el texto del correo de ejemplo aparece un enlace como este:
¿Quién envía el correo?
Por último, sólo nos queda comprobar la identidad del remitente. Hemos dejado esta pregunta para el final ya que no ofrece garantías para saber a ciencia cierta si un correo es fiable o no.
¿El contenido es sospechoso?
El primer paso para identificar un phishing es valorar el contenido del correo electrónico: hacer una lectura del mismo y extraer de qué va el correo. Por ejemplo, en el caso anterior el tema sería bancario.
Además, es muy habitual en este tipo de phishing que se soliciten en el correo electrónico claves y otros datos de acceso a las cuentas bancarias, práctica que las entidades bancarias legítimas nunca llevarían a cabo.
Estos son ejemplos de temas utilizados por los delincuentes para engañar a sus víctimas. Sin embargo, la inventiva de los delincuentes no tiene fin y aparecen nuevos temas constantemente. Debemos sospechar de correos electrónicos relacionados con dinero o que intenten despertar nuestra curiosidad.
¿La escritura es correcta?
Volviendo al ejemplo del correo electrónico anterior del Banco Martín, podemos ver que, por ejemplo, no se han utilizado tildes y que hay errores gramaticales y de puntuación. Resulta extraño que nuestro banco envíe una comunicación a todos sus clientes con una redacción y ortografía descuidadas.
Los delincuentes que realizan las campañas de estafa suelen ser extranjeros, y deben por tanto traducir sus correos electrónicos al español, en general con errores. Estos errores en la traducción aparecen en forma de:
Fallos semánticos: artículos el ó la intercambiados.
Palabras con símbolos extraños: donde deberían estar palabras acentuadas como por ejemplo: “DescripciÃ□n”. Este caso aparece al intentar escribir vocales acentuadas en un teclado no español.
Frases mal construidas: “Este sistema está construido en la utilización de una pregunta secreta y respuesta”.
¿El enlace es fiable?
La intención de los delincuentes es que pinchemos en un enlace para llevarnos a un sitio web fraudulento. En el texto del correo de ejemplo aparece un enlace como este:
¿Quién envía el correo?
Por último, sólo nos queda comprobar la identidad del remitente. Hemos dejado esta pregunta para el final ya que no ofrece garantías para saber a ciencia cierta si un correo es fiable o no.
miércoles, 18 de enero de 2017
Tu información en la nube
Hoy manejamos mucha información almacenada en múltiples dispositivos: el móvil, el portátil, quizá varios ordenadores, tableta... Hasta ahora, disponíamos de muy pocas opciones si queríamos acceder a todos nuestros archivos de forma conjunta y sencilla.
La nube es una herramienta enormemente útil, pero hay que conocer sus inconvenientes y usarla adecuadamente.
Utilidad
Disponibilidad. Podemos acceder a aquellos archivos que hemos subido a la nube desde cualquier dispositivo conectado a Internet que cuente con la capacidad para utilizar dicha nube.
Datos privados. Desde que utilizamos los dispositivos móviles actuales, como smartphones y tablets,en la nube también almacenamos mucha información personal y en muchos casos ni siquiera somos conscientes de ello.
Copia de seguridad. Podemos utilizar este espacio para guardar archivos a modo de copia de seguridad.
Compartir. Otra función importante y muy utilizada por los usuarios es la posibilidad de compartir la información con otras personas.
Sincronizar con el dispositivo. Algunos de los servicios más desarrollados, como DropBox, iCloud o Drive, permiten instalar en el ordenador una carpeta especial que sincroniza automáticamente su contenido con la nube.
Posibles problemas
Cese de servicio repentino. Si la compañía que presta el servicio deja de funcionar, no podremos acceder a nuestra información, la perderemos irremediablemente.
Fallo en el servicio. Los fallos no ocurren a menudo, pero pueden afectarnos en alguna ocasión. Podríamos dejar de acceder puntualmente a nuestros datos debido a un fallo de conexión en nuestro dispositivo, o en el funcionamiento del propio proveedor del servicio de almacenamiento.
La sincronización. Si accidentalmente borramos archivos en la carpeta de un equipo que hemos sincronizado, desaparecerá la información de la nube y ya no podremos acceder desde ninguno de los dispositivos sincronizados.
Recomendaciones
Veamos qué podemos hacer para mejorar la seguridad y la privacidad de nuestra información cuando utilizamos servicios de almacenamiento en la nube.
No utilizar la nube para almacenar información sensible (DNI, contraseñas, datos personales en general), ya sea propia o ajena, de tipo personal o corporativo.
Si subimos información que apreciamos, como álbumes de fotos o vídeos, que sea como copia de seguridad. Siempre deberíamos tener esta misma información en otro dispositivo. Mantener la información importante solamente en la nube entrañaría un riesgo innecesario.
La nube es una herramienta enormemente útil, pero hay que conocer sus inconvenientes y usarla adecuadamente.
Utilidad
Disponibilidad. Podemos acceder a aquellos archivos que hemos subido a la nube desde cualquier dispositivo conectado a Internet que cuente con la capacidad para utilizar dicha nube.
Datos privados. Desde que utilizamos los dispositivos móviles actuales, como smartphones y tablets,en la nube también almacenamos mucha información personal y en muchos casos ni siquiera somos conscientes de ello.
Copia de seguridad. Podemos utilizar este espacio para guardar archivos a modo de copia de seguridad.
Compartir. Otra función importante y muy utilizada por los usuarios es la posibilidad de compartir la información con otras personas.
Sincronizar con el dispositivo. Algunos de los servicios más desarrollados, como DropBox, iCloud o Drive, permiten instalar en el ordenador una carpeta especial que sincroniza automáticamente su contenido con la nube.
Posibles problemas
Cese de servicio repentino. Si la compañía que presta el servicio deja de funcionar, no podremos acceder a nuestra información, la perderemos irremediablemente.
Fallo en el servicio. Los fallos no ocurren a menudo, pero pueden afectarnos en alguna ocasión. Podríamos dejar de acceder puntualmente a nuestros datos debido a un fallo de conexión en nuestro dispositivo, o en el funcionamiento del propio proveedor del servicio de almacenamiento.
La sincronización. Si accidentalmente borramos archivos en la carpeta de un equipo que hemos sincronizado, desaparecerá la información de la nube y ya no podremos acceder desde ninguno de los dispositivos sincronizados.
Recomendaciones
Veamos qué podemos hacer para mejorar la seguridad y la privacidad de nuestra información cuando utilizamos servicios de almacenamiento en la nube.
No utilizar la nube para almacenar información sensible (DNI, contraseñas, datos personales en general), ya sea propia o ajena, de tipo personal o corporativo.
Si subimos información que apreciamos, como álbumes de fotos o vídeos, que sea como copia de seguridad. Siempre deberíamos tener esta misma información en otro dispositivo. Mantener la información importante solamente en la nube entrañaría un riesgo innecesario.
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