miércoles, 18 de enero de 2017

Contraseñas

Para evitar riesgos derivados de una mala gestión de las contraseñas, te facilitamos unos consejos muy fáciles de aplicar:

No compartas tus contraseñas con nadie. Si lo haces, dejará de ser secreta y estarás dando acceso a otras personas a tu privacidad.

Asegúrate de que son robustas. Están formadas por al menos 8 caracteres: mayúsculas, minúsculas, números, caracteres especiales. Utiliza alguna regla mnemotécnica para recordarlas.


No utilices la misma contraseña en diferentes servicios. Siempre claves diferentes para servicios diferentes.

Cuidado con las preguntas de seguridad. Si las utilizas, que sólo tú y nadie más sepa las respuestas.


Utiliza gestores de contraseñas. Si te cuesta memorizar las contraseñas o utilizas muchos servicios, apóyate en estos programas, son muy útiles y sencillos de manejar.


Por qué las contraseñas deben ser secretas


Aunque parezca una perogrullada, la primera recomendación para que nuestra contraseña sea segura es mantenerla en secreto. Una clave compartida por dos o más personas no es segura.


Cómo crear contraseñas robustas

Debemos asegurarnos que la contraseña tenga una:
longitud mínima de ocho caracteres,
que combine mayúsculas,
minúsculas,
números y
símbolos.

No debemos utilizar como claves:
palabras sencillas en cualquier idioma,
nombres propios,
lugares,
combinaciones excesivamente cortas,
fechas de nacimiento,

etc.


Información sobre los gestores de contraseñas

Para almacenar las claves de los diferentes servicios podemos utilizar un gestor de contraseñas. Estos programas nos permiten almacenar las contraseñas protegiéndolas con una clave de acceso que sólo nosotros conocemos. Antes de utilizar un gestor de contraseñas, debemos tener en cuenta las siguientes consideraciones:

La contraseña maestra que utilicemos para acceder debe ser segura y robusta ya que será la que nos dé acceso al resto de claves.
Si olvidamos esta clave no podremos acceder al resto de nuestras contraseñas, por tanto, debemos memorizarla bien en nuestras cabezas.

Debemos realizar copias de seguridad del fichero de claves, para evitar perder las claves almacenadas.

Copias de seguridad y cifrado

Para que no perdamos nuestros datos, pase lo que pase, debemos:
  • Realizar copias de seguridad periódicamente de la información más importante en distintos dispositivos o soportes para que si por algún motivo, uno de ellos falla, podamos seguir teniendo acceso a dicha información desde otros.
  • Utilizar una aplicación fiable que nos proporcione seguridad al realizar las copias.
  • Conocer las ventajas e inconvenientes de la nube si vamos a utilizarla para salvaguardar información y valorar su conveniencia.
  • Utilizar sistemas de cifrado robustos si vamos a copiar o almacenar información sensible o privada, para impedir su lectura a otras personas.

Por qué hacer copias de seguridad

Las pérdidas de información suelen presentarse de manera inesperada y pueden provocar daños irreparables. Las causas por las que podemos perder nuestros archivos más preciados pueden ser de diferente índole:

Avería total o parcial de los discos duros, del ordenador o externos. Aunque en ocasiones aparecen síntomas que nos pueden alertar, la mayoría de las veces el fallo es repentino y sin posibilidades de recuperación.


La gran variedad de dispositivos móviles que utilizamos (portátil, tableta, smartphone, etc.) hace que aumente la probabilidad de perderlos o que nos lo roben, con la consiguiente pérdida de información.
El deterioro físico provocado por el tiempo y el uso afecta también a soportes como los CDs y DVDs.

El borrado accidental es otro modo de perder información. No todo podremos rescatarlo de la papelera de reciclaje. Por ejemplo, no podremos recuperar ficheros sobrescritos en el ordenador o archivos eliminados en móviles como Android.

Cómo hacer copias de seguridad

1. En discos externos conectados mediante USB. Es el modo más recomendable para realizar las copias de seguridad. La gran capacidad de los dispositivos actuales permite guardar todos nuestros archivos valiosos.

Manual. Seremos nosotros, los que de manera proactiva copiemos aquellos archivos que nos parezcan más importantes salvaguardar en otro soporte.

Automática. Es posible programar la realización automática de copias de seguridad de manera periódica, para que no tengamos que estar pendientes nosotros de esta tarea, una opción muy práctica y cómoda para la mayoría de nosotros.


2. En la nube. Existen servicios que nos ofrecen espacio en Internet para almacenar archivos. DropBox, Box, Google Drive o One Drive, son algunos de los más conocidos, pero existen muchos más.



DVD o Blu-ray. Si deseamos realizar copias en soportes físicos, podremos escoger como formato de almacenamiento alguno de estos dispositivos. Eso sí, teniendo en cuenta si estos discos son compatibles con nuestro grabador, pues no todos admiten los formatos más recientes.

Cifra tus datos

El cifrado es un método por el que convertimos en ilegible una determinada información o mensaje para que sólo acceda a ella la persona autorizada haciendo uso de una contraseña, código o PIN necesario para descifrarlo.



Los procesos de cifrado pueden realizarse principalmente sobre dos ámbitos de contenido:

El dispositivo o medio de almacenamiento. En este caso se cifra todo un medio de almacenamiento, como un disco duro. No será posible acceder a ninguna información contenida en él sin conocer el sistema de descifrado.

Los archivos y carpetas. Podemos proteger una parte de la información contenida en un medio de almacenamiento, sea un disco duro o la nube.

viernes, 13 de enero de 2017

Tu información personal

Todo lo que hacemos en Internet deja un rastro y nuestra información personal es muy valiosa, no solo para nosotros, también para otras personas, empresas e incluso para los ciberdelincuentes.

Sé cuidadoso con la información que compartes. Una vez publicada en Internet, ésta es permanente, escapa de tu control y es accesible desde cualquier lugar del mundo.


Configura adecuadamente las opciones de privacidad en tus perfiles de redes sociales. Controla quién tiene acceso a tus publicaciones.

Conoce tus derechos. La Ley de protección de datos (LOPD) obliga a todas las empresas españolas a proteger tus datos.

Sé precavido con tus dispositivos y los lugares públicos. No olvides la seguridad de tus dispositivos, y utilizar siempre redes seguras para compartir información.

Si alguna información publicada sobre ti te está perjudicando solicita su retirada a Google o al servicio que corresponda. Tienes derecho al olvido en Internet.


Qué es la identidad digital

Se conoce como identidad digital a toda la información que hay publicada en Internet sobre una determinada persona. Son datos que pueden haber sido publicados por la propia persona y también datos que pueden haber acabado en la red por causas ajenas: los ha publicado otra persona, un periódico, un colegio, etc.


Se puede obtener una gran cantidad de información de una persona realizando unas simples consultas en un buscador. Nos sorprenderíamos de lo que se puede llegar a encontrar.

Riesgos de no proteger la privacidad


Gran parte de la información que se puede encontrar sobre nosotros en Internet la hemos compartido nosotros mismos: redes sociales, mensajería instantánea, publicaciones en blogs, foros, etc. Está claro que cuanta más información se sepa de nosotros, más fácil se lo ponemos a aquellos que quieran hacer un uso indebido de ella.

Datos personales. El DNI o pasaporte son claros ejemplos de datos que no debemos facilitar sin más en Internet. Son datos que si caen en las manos incorrectas.

Correo electrónico. Que nuestro correo deje de ser privado hará que comencemos a recibir cada vez mayor número de spam, mensajes con intentos de engaño (phishing), fraude.

Datos bancarios. Facilitar nuestros datos bancarios nos puede exponer a una pérdida económica. Seamos muy precavidos con las páginas web donde utilizamos estos datos para realizar compras online y nunca facilitemos este tipo de datos por correo electrónico.

Ubicación geográfica. Publicar los lugares que solemos frecuentar proporciona información que permite que alguien malintencionado pueda localizarnos en persona o pueda conocer nuestra rutina y hábitos diarios.


Dónde y cómo no acceder a datos privados


A veces utilizamos equipos ajenos para conectarnos a Internet: locutorios, aulas de formación, hoteles, etc. Además, lugares como aeropuertos, bibliotecas, universidades, hoteles, etc. ofrecen wifi abiertas o públicas a las que nos podemos conectar nosotros y otras muchas personas a las que no conocemos.

Smartphones y tabletas

Los dispositivos móviles son una parte casi inseparable de nosotros mismos. No sólo almacenan nuestros contactos, sino mucha otra información personal. Por ello, debemos cuidarlos y protegerlos.

Para reducir el riesgo de tener un accidente 


  Instala un antivirus. Los programas maliciosos no afectan solo a ordenadores. Algunas    apps están diseñadas para infectar smartphones y tabletas. 

  Cuidado con las estafas. El mayor uso de dispositivos móviles por los usuarios ha      aumentado el número de intentos de fraude a través de este canal. Permanece alerta.

 Protege tu móvil para que en caso de robo o pérdida puedas recuperarlo o al menos evitar que otros accedan a tu información
  
 Precaución al conectarte a wifi públicas y a otros dispositivos a través del Bluetooth

 Evita anular las restricciones del fabricante. Éstas están pensadas para hacer que tu  dispositivo funcione correctamente sin riesgos de seguridad.

Si tu dispositivo móvil es Android, puedes instalarte Conan mobile que te permite conocer el estado de seguridad de tu dispositivo.


Las aplicaciones maliciosas

El malware no es un problema exclusivo de los ordenadores, sino que también afecta a los smartphones y tabletas. Por tanto, necesitan la misma protección que aplicaríamos a un equipo de sobremesa.

Si descargamos aplicaciones de cualquier otra fuente, corremos el riesgo de instalar aplicaciones maliciosas sin ser consciente de ellos. Para evitar situaciones desagradables: 


Descarga nuevas aplicaciones solamente a través de los canales oficiales de los fabricantes. Así te aseguras de que las aplicaciones han sido revisadas tanto por Google o Apple, como por los usuarios.


Verifica la reputación de la aplicación. Revisa la valoración que tiene una app echando un vistazo a los comentarios que los usuarios han hecho sobre ella. Cuando la aplicación se comporta mal o de manera sospechosa, los propios usuarios se encargan de reflejarlo en los comentarios.


Mantén el terminal y las aplicaciones actualizadas. Éstas corrigen errores que ayudan a mantener los dispositivos protegidos.



Estafas en dispositivos móviles

El uso que se hace de los smartphones y tabletas ha contribuido a la aparición de nuevas estafas. Las aplicaciones de mensajería instantánea, por ejemplo, son usadas en muchos casos por personas que no tienen una base tecnológica, en algunos casos no han utilizado nunca un ordenador, convirtiéndolas en un blanco fácil de estafas o fraudes. 


Protegiendo la información

¿Cómo prevenir problemas en caso de pérdida o robo del dispositivo?

Protege el dispositivo mediante un PIN, un patrón de desbloqueo o una contraseña.

Apunta el IMEI del dispositivo (se obtiene pulsando *#06# o mirando detrás de la batería), para poder solicitar que tu operadora inutilice el terminal en caso de robo.

Instala alguna aplicación de control remoto en los dispositivos. Los principales fabricantes de móviles o grandes empresas como Google disponen de sus propias aplicaciones que puedes utilizar.

Realiza copias de seguridad de la información que almacenas en el dispositivo para que en caso de problemas, no la pierdas. 



jueves, 12 de enero de 2017

Actualizaciones

Las actualizaciones son añadidos o modificaciones realizadas sobre los sistemas operativos o aplicaciones que tenemos instalados en nuestros dispositivos y cuya misión es mejorar tanto aspectos de funcionalidad como de seguridad.

Por tanto si queremos disfrutar de las ventajas de la tecnología debemos:

Vigilar el estado de actualización de todos nuestros dispositivos y aplicaciones.
Elegir la opción de actualizaciones automáticas siempre que esté disponible.
Instalar las actualizaciones tan pronto como se publiquen, especialmente las de los sistemas operativos, navegadores y programas antivirus.
Ser cuidadosos con las aplicaciones que instalamos, huyendo de fuentes no confiables y vigilando los privilegios que les concedemos.
Evitar hacer uso de aplicaciones y sistemas operativos antiguos que ya no dispongan de actualizaciones de seguridad.


¿Por qué son tan importantes las actualizaciones?

Cualquier programa es susceptible de tener fallos de seguridad. Por este motivo, puede necesitar ser actualizado independientemente del dispositivo en el que se encuentre instalado. Esto incluye los programas y sistemas operativos de ordenadores, tabletas, smartphones, consolas de videojuegos e incluso televisiones inteligentes.


Las actualizaciones de software no son un fastidio. Al contrario, son esenciales para mantener la seguridad de nuestros dispositivos.

Debemos ser conscientes de que en nuestros dispositivos también hay instalados navegadores, programas, plugins, etc. que por supuesto, también necesitan ser actualizados para mantenerlos al día y bien protegidos.

Un caso especial, son las actualizaciones de las herramientas antivirus ya que sólo serán eficaces si están a la última. De nada sirve tener instalado un antivirus si no es capaz de detectar las últimas amenazas que circulan por la red.


¿Quién se encarga de publicarlas?

Las actualizaciones son elaboradas y ofrecidas por los propios desarrolladores y fabricantes. En algunos casos publican los parches (así se llaman también las actualizaciones de seguridad) con gran rapidez. En otras ocasiones, los fabricantes tienen que adaptar los parches a sus dispositivos y el proceso no es tan rápido. En este caso último caso poco podemos hacer más allá de ser conscientes del riesgo y no realizar acciones que nos puedan comprometer hasta que la actualización esté disponible.




Las cuentas de usuario

Para usar el ordenador de una manera organizada y segura se recomienda crear una cuenta por cada usuario que vaya a utilizar el ordenador. De esta forma, cada usuario podrá tener su propio escritorio, con una configuración y preferencias personalizadas.
  • El usuario administrador debe relegarse a los casos en los que sea necesario.
  • Para el resto de usos del equipo, hay que utilizar usuarios estándar.

Tipos de cuentas de usuario

Para poder gestionar las cuentas de usuario de un ordenador, crearlas, eliminarlas o cambiar sus características es necesario que exista un usuario especial con permisos para administrarlas.
Este es el usuario administrador. Sólo los usuarios de este tipo pueden instalar aplicaciones en el ordenador o modificar aspectos importantes de la configuración, como la conexión a Internet.
Todo equipo debe tener una cuenta de usuario administrador, para configurarlo y administrar el resto de cuentas de usuario que serán las de los usuarios normales, los usuarios estándar, para el uso cotidiano del ordenador.
Existe un tercer tipo de cuenta: el usuario invitado que sirve para que usuarios sin una cuenta personal, pueda iniciar una sesión y utilizar el equipo puntualmente.

Las cuentas de usuario y la seguridad
El uso de la cuenta de administrador debe limitarse a aquellas situaciones en las que necesitamos disponer de privilegios: realizar cambios en la configuración, instalar una nueva aplicación, dar de alta un nuevo usuario, etc. Al finalizar estas tareas, debemos seguir trabajando con una cuenta estándar.
Cualquier cosa que hagamos con la cuenta de administrador afecta a todo el ordenador, y por tanto al resto de cuentas de usuario. Si cometemos un error o un descuido como administradores, esto afecta a todos los usuarios.
Además, si un virus infecta el ordenador cuando estamos utilizando una cuenta de administrador, podrá tener control total sobre el equipo, resultando más difícil de eliminar. Sin embargo, si la infección se produce utilizando una cuenta de usuario estándar, la limitación en los permisos reducirá mucho los efectos nocivos del virus.
Es muy importante habilitar el uso de contraseñas para poder abrir una sesión en el equipo desde el punto de vista de la seguridad. En el caso de las cuentas de usuario administrador esta práctica es necesaria dados los permisos de administración que estas cuentas tienen sobre las otras cuentas y sobre la configuración del equipo. Para el resto de cuentas de usuario también es necesario establecer una contraseña de acceso para proteger el espacio privado de cada usuario del equipo.
Protección infantil
Windows permite configurar una cuenta de usuario para ser utilizada por un menor para acotar el tiempo que puede hacer uso del ordenador, controlar los juegos que puede usar y permitir o bloquear el uso específico de las aplicaciones instaladas en el equipo.

miércoles, 11 de enero de 2017

Virus

El malware, apodado comúnmente como virus, se trata de un programa malicioso capaz de colarse en un ordenador, smartphone o tableta con algunos fines como los siguientes: robar datos privados, hacer que el dispositivo deje de funcionar correctamente.


Algunos consejos para evitarlos:

  • Instala un antivirus y un cortafuegos y mantenlos actualizados.
  • Mantén tu equipo constantemente actualizado.
  • Nunca ejecutes un programa o sigas un enlace que te llegue por correo y parezca extraño.
  • No ejecutes ficheros de dudoso origen.
  • No conectes a tu equipo un USB cuya procedencia ignoras.
  • Utiliza el sentido común. Sé precavido ante cualquier cosa que te parezca sospechosa.

Cómo se infectan nuestros dispositivos
La multitud de servicios y dispositivos que utilizamos a diario hace que las vías de entrada de virus hayan aumentado. A continuación os listamos alguna de las formas más utilizadas para colarse en nuestros sistemas:

Descarga de ficheros

Al abrir o ejecutar ficheros descargados de Internet (programas, contenido multimedia,  documentos, etc.) hay que ser precavidos ya que pueden traer camuflado algún tipo de malware.
Hay que tener especial precaución con lo que descargamos mediante programas de compartición de ficheros (P2P) u obtenemos en las páginas web de descarga de contenidos, ya que pueden ser más propensos a contener virus.

Redes sociales

Las redes sociales también son utilizadas para infectar los dispositivos debido a la gran cantidad de usuarios que las frecuentan y el alto grado de propagación.
Debemos ser precavidos frente a enlaces a páginas web que resulten “raras” o poco fiables, solicitudes para instalar programas para acceder a un contenido, o aplicaciones que solicitan autorización no justificada para el acceso a nuestra información personal.
 Robo de datos

Hoy en día, uno de los principales objetivos del malware es el robo de información, principalmente bancaria, para obtener un beneficio económico, pero también de cualquier otro tipo.

Medidas de protección

Antivirus

Debemos instalar un antivirus efectivo en ordenadores, tabletas y smartphones. Muchos de estos programas, además de detección de malware, incorporan funcionalidades para validar la fiabilidad de las páginas web por las que navegamos.

Actualizaciones de seguridad

Para evitar que nuestro equipo tenga problemas de seguridad que puedan ser aprovechados por los virus, debemos aplicar de manera regular las actualizaciones del sistema operativo y de los navegadores utilizados, sin olvidarnos de instalar las actualizaciones de todos los programas que utilicemos.
Para facilitar esta tarea, muchos programas notifican la publicación de nuevas actualizaciones y facilitan su descarga e instalación, sin apenas intervención del usuario.

Copias de seguridad

Dado que algunos virus pueden borrar información, debemos hacer copias de seguridad de la información que consideremos valiosa, siempre en una ubicación distinta al equipo que contiene la información.
El cortafuegos o firewall es una herramienta muy útil en la lucha contra los virus, ya que permite que las posibles vulnerabilidades del sistema operativo no sean visibles para los virus de Internet.
Este tipo de aplicaciones o sistemas vigilan las conexiones que entran y salen de nuestro ordenador, permitiendo las normales y prohibiendo las sospechosas.
El sistema operativo Windows proporciona un cortafuegos por defecto que debemos tener activado.